InfoTemperley.com.ar
 

Los terrenos de la tercera serie se ofrecían con bases de $15 por mes, los ubicados en las manzanas interiores, y $30 por mes, los situados en manzanas sobre avenida Pasco; todos eran pagaderos en 126 mensualidades, pero se ofrecía un descuento del 20 % a cuantos abonasen el precio de contado dentro de los sesenta días. Un lote sobre la avenida Pasco, resultaba ofrecido a $3.024 moneda nacional; en tanto otro, por ejemplo, situado en la hoy importantísima calle Salta, pero a más de una cuadra hacia dentro, se cotizaba a sólo la mitad $ 1.512 de la misma moneda. Visto al cabo de casi cuarenta años y juzgando, simplemente, en términos de pura especulación urbana, sin contar la depreciación monetaria, es evidente que el aumento de valores reales ha sido espectacular, como fruto del trabajo tenaz y perseverante de pobladores y
vecinos, en favor de su propio ámbito de vida, a lo largo de casi tres generaciones.
En las condiciones de oferta, los vendedores habían especificado desde un principio la prohibición de levantar construcciones de maderas, chapas de cinc, así como instalar establecimientos fabriles e industriales, hornos de ladrillos, extraer tierras, cortar la arboleda, etc. Se informaba asimismo, que el pavimento de la avenida Pasco estaba totalmente pago, al igual que los mejorados asfálticos de las calles Salta y Camarones.
En 1950 la firma Juan Boracchia (hijo) anunció el lanzamiento de una nueva oferta de los lotes todavía no vendidos, en la totalidad del Barrio San José, abarcando los loteos hechos hasta entonces, en los partidos de Lomas de Zamora y Almirante Brown; al reseñar la gran aceptación que habían tenido durante el escaso tiempo transcurrido (poco más de un año) desde la
memorable jornada del 12 de diciembre de 1948, se expresaba:
El índice demostrativo de la alta cotización y el valor de estas tierras en el
concepto de los interesados queda demostrado en los resultados de los remates realizados, en cuyas gestiones se han vendido más de CUATRO MIL lotes, lo que justifica en un todo las numerosas construcciones que
surgen día a día, creando a favor de toda la zona, una innegable sensación de evolución y progreso. Usted lector, invierta sus pesos, sus premios anuales, sus aguinaldos, en la adquisición de lo que puede considerar el
cimiento sólido y definitivo de su futura casa propia. En cómodas condiciones de pago que aceptan todo presupuesto y en las dimensiones y superficies que satisfacen todas las exigencias.
Porteños y hombres de la provincia de Buenos Aires, provincianos del interior, italianos y españoles, como también paraguayos y de otras nacionalidades, nutrieron entonces el progreso del Bario San José.

A Cuchara y Martillo

Quienes, con los Kraft y con Boracchia, fundaban el Barrio San José en aquel 12 de diciembre de 1948, al igual que quienes acudían a las convocatorias posteriores, en su generalidad, no planeaban emprender una de esas fantasiosas especulaciones urbanas consistentes en comprar lotes en cualquier parte, sin pensar irse a vivir allí, sino esperando que otros lo hagan y así valoricen, con su preocupación y su trabajo, ese loteo para algunos años después, vender encarecida esa parcela y así lucrar con el esfuerzo ajeno. Muchas de tales especulaciones han terminado ridiculamente cuando todos, esperando que "los demás" hiciesen progresar el barrio, se encontraron al cabo de esos años con que "su" loteo no había recibido el aporte humano imprescindible para prosperar y apenas era un pedazo de campo, donde ni las calles podían distinguirse.
Los adquirentes del Barrio San José, es bien claro, respondieron a una realidad y a un desafío: era una época de crecimiento para el Gran Buenos Aires, y el desafío que se les presentaba era hacer habitable aquellos últimos trozos de pampa donde, ciertamente, pensaban construir sus viviendas, establecerse con los suyos y, gracias a ese denodado esfuerzo colectivo, ha crecido y se engrandece día a día el Barrio San José.


Copyright © 2005-Quedan todos los derechos reservados - Terminos de Uso